¡El ayuno terapéutico funciona!

El ayuno terapeutico funcionaEl ayuno terapéutico funciona

Massimo Melelli Roia, médico cirujano de Perugia, comenta los muchos casos de curación en toda Italia a través del ayuno controlado.

En 20 años de trabajo, de casos ha visto muchos. Y algunos son los que regalan solo esperanza escuchándolos. Como la historia de una joven de Verona, enferma de esclerosis múltiple. Ella se presentó en su estudio en Perugia en silla de ruedas: al 12° día de ayuno controlado se levantó y se puso de pie. Y años después volvió a hacerse visitar conduciendo el coche.

De historias como esta sin embargo, Massimo Melelli Roia, médico cirujano licenciado en la universidad La Sapienza de Roma y Miembro de la Academia de Medicina tradicional de China, Pechín, tiene de verdad mucho para presentar a la ciencia médica. Como el caso de un señor afectado por diagnóstico repentino de tumor al hígado. Antes de presentarse a la intervención quirúrgica, el hombre decide someterse a un ayuno terapéutico de 20 días. Un mes después, fecha de la intervención, el paciente se presenta en el hospital para todos los exámenes de rutina y el médico certifica la total ausencia del tumor: no había nada más para operar. Y hasta el día de hoy, todavía es así.

Son estas “las historias médicas” de Massimo Melelli Roia. Un equipaje de experiencias inestimables, sea por éxito alcanzado que por casuística de estudio encaminado, que abre un abanico de posibilidades no expresadas e inadecuadamente indagadas sobre la fuerza de curación del cuerpo humano.

Veinte años de trabajo, más de 20 mil pacientes seguidos, 1.500 los casos más graves, hacen decir al médico cirujano de Perugia que el ayuno terapéutico funciona. ¡Y que todavía podría funcionar mejor!

“En muchos años de estudio y curas.  afirma – he averiguado como en muchos casos en que la medicina así llamada oficial echa la esponja y sustenta que la única esperanza es taponar la evolución de la enfermedad, el ayuno logra parar la progresión de la patología y alcanzar mejorías antes consideradas imposibles”

En su consultorio de Perugia los pacientes llegan de toda Italia. Enfermos de esclerosis múltiple, artritis reumatoide, esclerodermia, SLA, morbo de Parkinson, patologías tumorales. Y muchos otros pacientes más o menos graves, afectados de patologías más o menos invalidantes, que buscan una sola y clara respuesta en él: ¿puedo hacer algo más para reconquistar, también sólo en parte, mi salud?

“Una cosa es segura…  Melelli Roia nos confía – no somos brujos y los milagros no son nuestra profesión. Sin embargo, basándose exclusivamente en la respuesta natural del organismo a la enfermedad, el ayuno terapéutico puede, si es adecuadamente respaldado, dar respuestas que nadie podría dar a priori sin primero haberlo experimentado.

Porque aquí está la fuerza del ayuno, nos dice. En el éxito de la práctica. Está en los resultados conseguidos sobre pacientes que hoy pueden confirmar el beneficio indicado.

“En veinte años de práctica.  sustenta – he visto bastante para poder afirmar que no existen, o casi, límites al éxito de la práctica del ayuno si no el tiempo y la ignorancia que tenemos todavía probablemente sobre esta terapia.”

Sobre el palco de Be4eat, en octubre de 2013, no hubo el tiempo para profundizar algunos temas que son objeto, hoy, de muchas preguntas y solicitudes de ahondamiento. Uno entre estos es la posible cura o, en todo caso, retroceso de la esclerosis múltiple y en general de las enfermedades autoinmunes por el ayuno. ¿Cómo funciona esta relación? ¿Cómo puede una enfermedad que golpea las células nerviosas ser “curada” con la abstención terapéutica a la comida?

“La esclerosis múltiple fue la primer patología autoinmune sobre la que hemos averiguado la eficacia terapéutica del ayuno y aquella de la que tenemos una mayor casuística y experiencia operativa. Existe una amplia literatura científica inherente a los efectos de las dietas cetogénicas, como es el ayuno, sobre el sistema nervioso. De diferentes estudios ejecutados, todos muy significativos pero también desaforadamente desconectados el uno del otro, se puede deducir que los mecanismos por los que la ayuno terapia generalmente llevan ventaja en la lucha de las enfermedades autoinmunes, de la esclerosis múltiple a la artritis reumatoide, de la esclerodermia al SLA, son múltiples y actúan sobre llanos distintos. Personalmente creo mucho en la hipótesis de Hans-Heinrich Reckeweg, un médico alemán, que todavía en los años 30 evidenció la presencia de sustancias tóxicas en el tejido conectivo. La hipótesis toxicológica, sin embargo, es solo una entre las muchas teorías en acto sobre las posibles causas de las enfermedades autoinmunes y hasta hoy navegan todavía en un campo de probabilidad antes que de certezas.”

¿En vez tiene Usted certezas de ello?

“De certezas personales sí, científicas todavía hay todavía que reconstruir. Creo sin embargo que ha llegado el momento de dar un empuje real a la investigación científica sobre la eficacia terapéutica del ayuno. Los resultados prácticos conseguidos echan una razonable duda de que algo en el mecanismo reparador del cuerpo humano todavía nos evita. Por esto, digo, sería oportuno que por fin universidad, laboratorios e institutos de investigación tomaran en serio en consideración la hipótesis de indagar hasta el final sobre cuales reductos biológicos apoyan los muchos éxitos conseguidos. Estoy seguro que se podrían hacer descubrimientos importantes para la cura y la prevención de la salud humana.

¿No ha sido tomada esta línea de estudio nunca en consideración en estos años?

“Una primera tentativa en este sentido fue encaminada en el 91 con un congreso nacional sobre la ayuno terapia organizado por el Ministerio de la Salud, que dio la vía verde a un proyecto de ley sobre la reglamentación hospitalicia del ayuno. Pero hoy todavía todo está firme. Sin embargo, después de 20 años de trabajo sobre el campo y unos 20 mil pacientes tratados, tienen cierta certeza en el afirmar que nuestro organismo es una máquina auto-reparadora de una potencia inimaginable. Si se dejara actuar de la mejor manera seria capaz de activar mecanismos reparadores cuya fuerza y profundidad de hecho todavía no se conocen hasta el final, pero que de seguro merecen una mención adecuada de parte de la ciencia médica.”

Partimos entonces del principio, y hablamos de su experiencia. La palabra ayuno puede comprender cosas diferentes: ¿ella, exactamente, que quiere decir?

“Por ayuno se entiende un régimen de sola agua, mínimos 3 litros al día, acompañada si agradeciera por tisanas azucaradas. La duración esta atada a la patología presentada y al objetivo que se propone conseguir. Personalmente el período más largo de ayuno que he seguido fue de 44 días con un paciente que ha querido continuar así a largo por su decisión, pero no es excluido que se pueda continuar por un período de tiempo más largo. En línea de principio, 2 semanas son la duración mínima para mí más válida en vista de resultados satisfactorios. Obviamente, todo tiene que ser personalizado. Recuerdo en particular a una paciente, enferma de SM (Esclerosis Múltiple), que cuando inició el ayuno pesaba 30 kilos. En situaciones como éstas ya es difícil también sólo imaginar un ayuno, imaginarse programarlo. En cambio, después de 24 días de abstención de la comida con la modalidad descrita, la chica sólo perdió 1 kg y reconquistó el uso de los brazos primero completamente blocados.

¿Pero usted como se explica todo esto?

“¡Ciertamente no es por mí! En la ayuno terapia el médico es un espectador atento, que controla y monitora, a lo sumo como en mi caso cotidianamente el paciente, respalda con la acupuntura, y basta. A actuar es la naturaleza y su fuerza innata de auto-reparación. Con el ayuno, en efecto, se suspende el suministro cotidiano de alimentos al cuerpo el que, viéndose sustraído el carburante, se ve obligado a desarrollar una nueva estrategia para conseguir la energía que necesita para sobrevivir. ¿Adónde irá a buscar esta energía? En las reservas, obviamente. ¿Cuáles? Aquellas esparcidas un poco en todos los lugares de nuestro cuerpo. Sin mencionar detalles particulares, se ve cómo vistiendo los paños de un limpiador detective el organismo, en ayunas, inspecciona todos los tejidos para inventariar lo que puede utilizar y en cambio lo que no va absolutamente tocado. Selecciona y destruye los tejidos gastados, dañados, enfermos y en exceso, reciclando las partes reutilizables y eliminando las escorias nocivas.”

¿Es como si ayunando nos “nutriéramos” de células enfermas, eliminándolas?

“Durante un ayuno, el organismo normalmente acelera de modo exponencial los tiempos con que cada célula de nuestro cuerpo se auto-regenera y se auto-ampara. No nos olvidemos nunca, en efecto, que cada cuatro o cinco años ninguna célula, a excepción de aquellas cerebrales, es más la misma. Un tercio del gasto energético cotidiano de nuestro organismo, sin embargo, está destinado a la digestión. El descanso del aparato digestivo dado por el ayuno lleva al descanso de la musculatura lisa del intestino y la energía ahorrada es utilizada por el cuerpo para aumentar los naturales procesos depurativos y reparadores. Todo esto, obviamente, permite un refuerzo del sistema inmunitario, que mejora así las respuestas naturales del organismo a las ya presentes molestias. Por esto el ayuno también es un importante instrumento de prevención.”

¿Cuánto probabilidades de éxito tiene un ayuno, según su experiencia?

“Sobre la base de los resultados conseguida con 20 mil pacientes, puedo en toda honestidad afirmar que en los 80-90% de los casos se pueden conseguir buenos resultados. Es mi personal opinión, sin embargo, que también allí dónde el ayuno se ha revelado desastroso o en todo caso no de ayuda significativa, sólo fue cuestión de tiempo. Insistiendo de más, alargando la terapia y diluyéndola en el tiempo tengo antes o después la neta convicción que todas las condiciones patológicas sean potencialmente capaces de dar respuestas positivas.

¿Obviamente esto lo sustenta frente a casos concretos?

Lo digo “observando los muchos resultados a distancia registrados en estos 20 años. No todos los pacientes reaccionan al ayuno del mismo modo y sobre todo, en el mismo tiempo. Recuerdo en particular el caso de un señor, un ingeniero de Caller, afecto de SM. Después de 28 días de ayuno sus condiciones eran aparentemente inalteradas. Cinco meses después, sin embargo, gracias a la justa alimentación que nosotros aconsejamos y la gimnasia dirigida, se levantó y volvió a caminar. ¡Esto a pesar de haber pasado dos años en silla de ruedas! Obviamente este caso no tiene nada de qué envidiar a aquel indicado en mi libro, “Ayuno, como cura y prevención”, de una señora francesa también afectada de SM. Después de dos años de inmovilidad absoluta, al 14° día de ayuno se ha levantado y al 28° ha caminado por 150 metros en plena autonomía. Los tiempos humanos también en la curación son diferentes. Esta señora, luego, he tenido modo de reverla años después para una segunda sesión de ayuno: ¡volvió a la vida de antes! No respetó el régimen y los consejos que le dimos para conservar más detenidamente posible los resultados conseguidos, y sus condiciones retrocedieron de nuevo. También el segundo ayuno, sin embargo, ha conseguido los mismos efectos del primero.”

¿Pero en 20 años, me quiere decir que no ha tenido nunca casos desastrosos?

“La medicina es un arte, no una ciencia exacta. A veces ha habido, cierto, resultados insatisfactorios. En particular recuerdo el caso de una señora de Cagliari, también ella afectada de SM. Por un par de años se sometió a la ayuno terapia, pero de hecho sus condiciones no mejoraron. Así, como lógico, decidió parar. Después de unos 8 años, sin embargo, la señora volvió y me preguntó de poder recomenzar con la terapia. Le pregunté porque, que cosa fuese cambiada, y ella me contó de cómo después de un largo período de ausencia hubiera vuelto al gimnasio y allí se hubiera dado cuenta de cómo el ayuno la había ayudado. Quien en efecto frecuentaba con ella el gimnasio años antes fue empeorado y ya no pudo mover nada. Quien en cambio años antes estaba mejor, ahora estaba peor que ella. En 8 años su estado quedó inalterado y lo que hizo de más con respecto a los demás sólo fue el ayuno. Casos como este me reconducen a la conclusión que allí dónde los resultados aparecen insatisfactorios, o hasta desastrosos, probablemente sólo es cuestión de tiempo: insistiendo de más quizás se podrían conseguir más resultados.

Sin embargo usted sugiere de respaldar esta práctica con la acupuntura. ¿Por qué?

“La aplicación de la acupuntura a sostén del ayuno ha dado resultados notables, sea del punto de vista del aumento de la tolerabilidad de parte de los pacientes a los efectos desagradables de la desintoxicación rápida y profunda, sea a fomento del efecto mismo de la terapia. Se ha visto en efecto como aliviando el organismo de estas “molestias” se logre de hecho apartar la energía reparadora del cuerpo de estos primeros efectos del ayuno y concentrar la acción reparadora en otras partes más importantes. Se calcula que la acupuntura, a pacto que se tenga experiencia en ayuno terapia, aumenta de 5 veces el resultado de la terapia al punto que este puede conseguir en 15 días de ayuno los mismos resultados que sin el auxilio de la acupuntura se conseguirían en 1 mes o mes y medio.

¿Qué hay que esperar del ayuno?

“Molestias hay, especialmente en el primer período. Dolor de cabeza, náusea, vómito, debilidad extrema son más comúnmente algunos ejemplos de lo que se presenta. Esto ocurre porque durante el ayuno el organismo es empeñado en la liquidación del trabajo retrasado de años, promoviendo la liberación en círculo de toxinas. Muchos ex-fumadores cuentan como después de algunos días del principio del ayuno ya sientan sobre la lengua el sabor de los cigarrillos abandonados desde hace años o hasta el gusto de fármacos tomados mucho tiempo atrás. Hay luego casos como aquel de una señora de 70 años que después de 3 semanas de ayuno ha visto reaparecer las menstruaciones, obviamente excluyendo cualquier patogenicidad. Esto para decir como el ayuno obra en tal profundidad en nuestro cuerpo permitiendo a nuestro organismo de “acabar” su natural trabajo de limpieza normalmente interrumpido a causa de la ingestión continua de alimentos, sustancias y alambiques de vida incorrecta que solicitan la inmediata intervención.”

¿No hay contraindicaciones?

“No existen contraindicaciones de ningún tipo al ayuno como terapia. Por mi personal experiencia puedo afirmar que todas las patologías, de hecho, contestan positivamente al ayuno. El único caso en que hoy lo desaconsejaría es a quien ha padecido un trasplante: activando el sistema inmunitario el ayuno es en efecto insensato en estos sujetos a riesgo de rechazo. Pero estoy convencido que adecuadamente seguido en un entorno hospitalicio también estos pacientes darían respuestas inesperadas. Pero el camino para llevar el ayuno al hospital todavía es largo y tortuoso en Italia, aunque algunas señales en este sentido inician a mostrarse. En línea de principio, sin embargo, ninguna otra descompensación puede inducir a no aconsejar un recorrido de abstención terapéutica a la comida.

www.laviadiuscita.net

Fuente artículo: http://www.niclapress.com/blog/il-digiuno-terapeutico-funziona/

 

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